Carta a la novia
Carta a la novia

Psycho

@GuillePsycho

En tiempos donde la última tecnología no llegaba a la cotidianidad de la mayoría de población los muchachos escribían cartas a sus parejas… Un momento ¿Pero de cuando estoy hablando? Si parece que estoy hablando de tiempos en los que el ser humano estaba aprendiendo a encender fuego… Lejos de toda hipérbole que me tomo como licencia, en realidad estoy hablando de hace aproximadamente 20 o 30 años, de ayer mismo para un historiador, de los tiempos de nuestros padres y nuestros abuelos.

Aunque nos parezca que la tecnología en su avance imparable siempre ha estado aquí, lo cierto es que no, y suena hasta raro no pensar en los típicos emojis de corazones que se le mandan hoy en día a la pareja ¿Y cómo se mandaban las muestras de cariño? Veréis, aunque parezca increíble, un medio que fue completamente tragado por los nuevos medios de comunicación que ofrece el capitalismo imperante fue la carta.

La carta, que para lo que ha quedado es para ser mero conductor de la burocracia y la publicidad, antaño las correspondencias eran habituales, se escribían cartas entre las parejas, pero esto encerraba algo importante, y es que los jóvenes se esforzaban en aprender a redactar, “que la novia me entienda al menos” seguramente pensaban, pero todo eso se ha perdido, ya nadie le escribe cartas a su pareja, parejo, pareje, bae, crush, novio, novia, novie, novix, novi@, churri… (Lo digo así vaya a ofender a otros siete nuevos colectivos que la postmodernidad haya bendecido)

Como ya he dicho antes, los jóvenes de entonces redactaban y eso se ha perdido, los jóvenes ya no redactamos, mi generación milenial lo más que redacta o se esfuerza en hacerlo es en cortísimos mensajes de comunicación directa, si acaso algún que otro hilo de Twitter y poco más, la gente tiende a no saber a redactar y por tanto a una peor calidad de expresión escrita.

“Que mal escribís ¿Es que ya no le escribís cartas a la novia?” nos decía nuestro maestro y hoy amigo Antonio Ríos cuando nos reprendía por unas pésimas redacciones allá por el año 2010 cuando apenas tendría yo 14 años, y es que esa pregunta encierra mucho más que una simple regañina.

Somos al fin y al cabo hijos de nuestro tiempo, que no sepamos redactar es producto de un sistema donde te dan la comunicación tan fácil como pulsar unas teclas sin pensar, el propio teclado predictivo ya piensa por ti, tampoco ha hecho nada el mismo sistema educativo por mi generación para que aprendamos a redactar, me tiraría de los pelos siendo profesor de Lengua castellana (o de cualquier otra que fuera lengua materna) y ver que mis alumnos no saben redactar, de todos modos ¿Qué más da si al final todo es vomitar datos? Si sabes cuantas veces iba al baño Neruda, mejor, lo de aprender a expresarnos para otro día… o al menos con esa filosofía parecen partir sus señorías que imponen los planes educativos.

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